martes, 28 de diciembre de 2010

LA SOCIALIZACION

Este es un tema del que hemos hablado en clase, y del que todos en general hemos oído hablar tanto a lo largo de nuestra vida, como a lo largo de nuestro proceso educativo.

Para comenzar, debemos conocer qué es la SOCIALIZACIÓN: es el proceso mediante el cual el individuo adquiere una serie de valores, normas, costumbres, pautas de comportamiento… vigentes en la sociedad en la que viven y que le ayudan a integrarse a ella. La socialización, además ayuda a construir la identidad individual de la persona dentro de la sociedad de la que forma parte.
Hay que tener en cuenta que no todo el mundo lleva a cabo el proceso de socialización del mismo modo, ya que no todas las personas son iguales, y no todas evolucionan del mismo modo. El fallo del proceso de socialización es muy apreciable en la actualidad, en un momento en el que las sociedades avanzan a pasos agigantados mientras que las personas no, y comienza a fallar, en este momento el proceso de socialización de muchas personas que se ven incapaces de adaptarse a los cambios. Este fallo, se puede asociar, a mi parecer y en cierto modo, a la edad. Pongamos un claro ejemplo: la aceptación de la homosexualidad. Aquellas personas que nacieron hace 60 años, no están acostumbradas a ver esto como algo normal, por lo que les es muy difícil adaptarse a una sociedad en la que cada vez más las personas homosexuales están integradas y conviven como uno más; por lo contrario, un niño que haya nacido hace solo unos años atrás, en un momento en el que cada vez es aceptado y tratado con más normalidad el tema de la homosexualidad, verá muy normal a estas personas.

Este último ejemplo lo podemos relacionar con uno de los tres tipos de socialización, y es con la PRIMARIA: abarca los primeros años del individuo. Por medio de ella se convierte en miembro de la sociedad. Se remite sobre todo al núcleo familiar. El individuo se convierte en lo que los otros significantes lo consideran. Finaliza cuando el concepto del otro se establece en la conciencia del individuo. A esta altura, el niño ya es miembro efectivo de la sociedad y tiene posesión subjetiva de un “yo” y un mundo.
En la socialización primaria, como vemos en su definición, es donde el individuo se hace miembro de la sociedad, pero de la sociedad de su presente, no de la futura que se irá desarrollando, y es por ello que falla en ciertos momentos la socialización, ya que el individuo es capaz de adaptarse a los cambios de la sociedad, como hemos tratado en el ejemplo de la homosexualidad.
Vemos como la familia dentro de este primer proceso de socialización es fundamental. Las relaciones dentro de la familia, las normas, costumbres, pautas de comportamiento, incluso los roles que en ella se desempeñan son también muy importantes para que el niño se adapte a la sociedad en la que vive, ya que en la familia se encuentra la base del proceso de socialización, porque de ella parte numerosas pautas que el individuo con posterioridad reproducirá en otros núcleos o ambientes en los que se desenvuelva.
Atendiendo a esto, podemos comprender cómo numerosas intervenciones deben centrarse, en cierto modo, en esta primera etapa, y esto es debido a que cuanto peores y más pautas, normas, actitudes… se aprendan, peor será después el proceso de desadaptación de éstas o de desaprenderlas. Pongamos como ejemplo el caso de un menor con el Síndrome del Emperador. Este niño está acostumbrado a conseguir todo aquello que quiere, a tener el poder sobre los demás, y si no se trata de un modo adecuado, tanto por parte de los familiares, como por parte de un profesional, ya que es verdaderamente éste el que realiza una correcta intervención, es muy probable que posteriormente, cuando este niño crezca e intente interactuar con su medio, con las personas que forman parte de su sociedad y con la sociedad en general, tenga muchos problemas, e incluso llegue a ser una persona desadaptada, o no adaptada a su sociedad. Podemos aplicar, en este caso, una intervención basada en un modelo negociable, jerarquizando las posiciones y roles de cada uno de los miembros de la familia, ya que no todos son iguales verdaderamente, por lo que cada uno debe asumir un rol diferente, y así estructurar las relaciones, y que de este modo el proceso de socialización sea el correcto.

Definamos también, aunque no nos centremos demasiado en ella, la SOCIALIZACION SECUNDARIA: Es cualquier proceso posterior que induce al individuo ya socializado a nuevos sectores del mundo objetivo de su sociedad. El individuo descubre que el mundo de sus padres no es el único.

Pero verdaderamente, la intervención adquiere gran importancia en la SOCIALIZACION TERCIARIA, la cual no es tan conocida como la primaria y la secundaria. Es en este proceso cuando se da, lo que ya conocemos como “desaprender lo aprendido”, es decir, cuando a través de la intervención se pretende modificar ciertas pautas de comportamiento del individuo que resultan negativas para él y para su proceso de socialización, orientándolas a adquirir nuevas pautas o habilidades que le ayudaran a convertirse en miembro activo dentro de la sociedad. Es una especie de reeducación.
Pongamos, como en ocasiones anteriores, un ejemplo para una mejor comprensión: nos encontramos con el caso de un joven que durante toda su vida ha vivido en una familia en la cual el padre tenía todo el poder sobre el resto de los miembros, imponiéndolo de un modo agresivo, maltratándolo a él y a su madre. Este joven tiene una novia y un hijo pequeño en la actualidad, y utiliza con ellos el m ismo proceso que su padre utilizó, por lo que debe llevarse a cabo una intervención en la que desaprenda lo aprendido. Habrá que reeducarlo, enseñándole otras normas de comportamiento, otras pautas, actitudes y normas, haciéndole comprender los daños causados con su actitud, e intentando que adopte unas costumbres y valores más acordes con los que se dan en la sociedad en la que vive en general. Para ello, podríamos introducirle en algún programa de reeducación para maltratadores o semejantes, ya que no olvidemos que la intervención también debe aplicarse con éstos y no solo con el maltratado.

Por lo tanto, es la socialización terciaria, una parte muy importante en el proceso de socialización, sobre todo en aquellas personas que no han llevado a cabo de un modo correcto este proceso y que se encuentran, por ejemplo en una situación de desadaptación.

Para finalizar, aportar una pequeña opinión acerca de la intervención relacionada con el proceso de socialización. Debemos tener en cuenta que hay veces en las que se pretenden llevar “intervenciones a gran escala”, que es como he decidido llamarlas, a través de los mass media. Estas intervenciones pretenden llevar a cabo algo semejante al proceso de desaprender lo aprendido, pretendiendo que las personas reaccionen ante ciertas situaciones que se dan en la sociedad, que implican pautas, actitudes, o situaciones negativas, para que las acepten o adopten de un modo negativo, se opongan a ellas, y realicen “lo correcto”. Pues bien, hay que tener mucho cuidado cuando se realizan este tipo de intervenciones, porque hay veces que pensamos que son buenas, y en realidad son todo lo contrario, lo que hacen es perjudicar a esas personas que mantienen esos comportamientos o que están en esas situaciones, ya que en lugar de darles una oportunidad para que desaprendan lo aprendido, para que se adapten a lo sociedad (que es lo que se supone que debe hacerse en estos casos), se les aísla, se les aleja de su sociedad, por lo que en este caso, el proceso de desaprender lo aprendido falla, ya que este proceso necesita de la participación de la sociedad para que se produzca el cambio en la persona.
Un claro ejemplo de estas malas “intervenciones a gran escala”, son los spots o anuncios, por ejemplo, del maltrato, en los que se tienen eslóganes tipo: “Contra el maltratador, tolerancia cero”, o “Si maltratas a una mujer, dejas de ser un hombre”. Con éstos, lo que se hace es alejar al maltratador de la sociedad, impidiéndole su adaptación a ella, su reeducación.

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